sábado, 5 de octubre de 2013

Antecedentes Históricos de la Psicología en Emergencia y desastres



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Actualmente se sigue trabajando en esta área, describiéndose la conducta de las personas en accidentes industriales y radiactivos, así como accidentes de aviación y otros fenómenos naturales.También esta la corriente sociológica aparecida en Estados Unidos y cuyo principal aporte estriba en reconocer que las respuestas de las personas en situaciones de desastres no son desorganizadas, ni presentan profundos trastornos del comportamiento sino por el contrario, continúan siendo seres sociales aun en las condiciones más difíciles para su supervivencia, en suma nos a permitido entender que las personas que pasan por situaciones de desastres son personas normales reaccionando de una manera esperada ante una situación inesperada.

Así mismo se encargó de desmistificar la falsa creencia de que el pánico es la conducta típica de las poblaciones, esta corriente nos habla también de la importancia de los niveles de organización social preexistentes y el grado de preparación previa para poder predecir la duración de la respuesta de la comunidad ante el desastre.
Bajo este mismo enfoque se han desarrollado estudios conducentes a explicar como la gente reacciona ante las alarmas y avisos de situaciones de emergencias, como se presenta el rumor y como manejar la información con la finalidad de neutralizarlo, orientar y tranquilizar a la población.
Esta corriente nos a permitido entender que las víctimas de una situación de emergencias o desastres no son solamente los que sufren alguna lesión física o la perdida de algún bien sino por el contrario que el concepto de víctima es mas amplio y llega a extenderse a toda la comunidad.

Antecedentes Históricos

La psicología en emergencias y desastres se sustenta en un amplio bagaje de investigaciones y constructos teóricos que datan desde principios del siglo XX y que han ido evolucionando desde los estudios eminentemente descriptivos e individuales hasta trabajos de corte sociológico y estadísticamente significativos hasta la propuesta de técnicas específicas de intervención, a continuación presentaremos una muy breve  síntesis de algunos trabajos realizados con el único propósito de que el lector se de una idea de los diversos aportes realizados en esta nueva especialidad:
Los inicios, enfoques descriptivos, clínicos-psiquiátricos

El interés por el estudio del comportamiento humano en situaciones de emergencias y desastres podemos decir que se remonta a principios de siglo con el trabaejo de Eduard Stierlin (1909) de Zurique el cual investigo a 21 sobrevivientes de un accidente en una mina en 1906 y a 135 personas dos meses después del terremoto de Messina Italia en 1908.
Sin embargo el estudio que se considera pionero es del Médico psiquiatra E. Lindermann (1944) EU el cual trabajo con los sobrevivientes y sus familias de las víctimas del incendio del Club Nocturno Coconut Grove en Boston.
Su informe clínico sobre los síntomas psicológicos de los sobrevivientes se convirtió en la piedra angular para las teorizaciones subsecuentes sobre el proceso del duelo.

Fue precisamente que partiendo de estos principios que Gerald Caplan integrante también del Massachusetts General Hospital y del Harvard School of Public Health, que formulo el significado de la crisis en la vida.
Las investigaciones descriptivas van descubriendo posteriormente que las reacciones de las víctimas no son iguales durante el impacto del evento y posterior a este en este sentido Friedman y Linn (1957) EU, trabajando con los sobrevivientes del barco "Andrea Dorian" describe que al tratar con víctimas de sucesos traumáticos se debe de tener en cuenta sus diferentes respuesta a las fases de "Choque inicial" y la "Recuperación" en una situación de desastre.
Lifton Robert (1967) EU, empieza a describir la conducta que se presenta en las fases o periodos posteriores al impacto del desastre iniciando su inquietud con el estudio de los problemas psicológicos a largo plazo que se presentaron después del bombardeo atómico en Hiroshima.

La Asociación de Psiquiatría Americana (1970) publica un manual de "Primeros Auxilios Psicológicos en casos de Catástrofes" el cual es traducido y adaptado en el Perú por el Medico Psiquiatra Baltazar Caravedo, Asesor en Salud Mental de la Dirección General de Servicios Integrados de Salud del Ministerio de Salud del Perú; en el cual se describen diversos tipos de reacciones clásicas a los desastres así mismo se exponen los principios básicos que se deben de tener en cuenta para la ayuda a las personas "perturbadas emocionalmente".

Cabría preguntarse que necesidad existe de intervención psicológica en desastres, en estas situaciones se tiende más a pensar en la vida humana y los daños materiales, pero nosotros pensamos que la atención psicológica es imprescindible en los afectados por un desastre, y presenta las siguientes ventajas:
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1.      Gran cantidad de estudios ponen de manifiesto que la atención primaria reduce de forma significativa los costos que tiene que asumir la Seguridad Social por el impacto traumático en un sujeto, ya que después de atenderse en situaciones críticas se reducen los síntomas y trastornos que suelen requerir atención psicológica posterior, trastornos que en un alto porcentaje se cronifican.
                                                      
2.      Cuando se produce un desastre los sujetos suelen tener una reacción agresiva ante la institución o empresa que consideran responsable del mismo, se busca a alguien sobre el que descargar la agresividad. Esto suele provocar un deterioro en la imagen de la institución o de la empresa que produce un perjuicio a medio y largo plazo: perdida de apoyo a los representantes políticos, disminución de la utilización de servicios de una determinada empresa, reclamaciones económicas, etc. Una adecuada intervención psicológica consigue que el efecto sea justamente el contrario, la entidad sobre la que se descargaba la agresividad se transforma en protectora al ocuparse de sus necesidades psicológicas y la propia intervención ayuda al sujeto a asumir su agresión y no proyectarla hacia el exterior

3.      La situación que se origina en estos eventos hace imprescindible la organización de todas las personas que se desplazan para colaborar, al mismo tiempo, la alta carga afectiva que implica dichas situaciones supone una seria dificultad para poder organizar a todas las personas. Nuestra Unidad de Desastres está preparada y  especializada en técnicas de intervención  para poder organizar de forma correcta y adecuada en estas situaciones, haciendo más eficaz la ayuda que se presta

4.      Los propios equipos de rescate sufren un impacto psicológico, debido a la tensión de la situación, al agotamiento, la dificultad del trabajo, etc. que disminuye su eficacia. Una intervención con técnicas intensivas, individuales o de grupo, mientras se colabora con ellos en las tareas que realizan,  aumenta de forma considerable la eficacia de su actuación y evita problemas  y los trastornos psicológicos posteriores, tal y como pone de manifiesto el Informe sobre desastres de 1998

5.      Los trastornos psicológicos que se producen como consecuencia de los desastres se traducen en perdidas económicas para el estado y las empresas privadas por la perdida de rendimiento en los puestos de trabajo. Evitando la aparición de estos trastornos se evita la inútil perdida de millones de pesetas.

6.      Las consecuencias psicológicas de los desastres tiene un efecto que aumenta en escala creciente, ya que no solo abarca a los afectados y familiares, sino a todas las personas que se relacionan con ellos.

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Por todo ello se pone de manifiesto que cada vez será más necesaria la presencia de equipos de intervención en desastres. Cuando se produce un desastre estas necesidades se suelen cubrir con voluntariado, pero su preparación y experiencia resultan insuficientes para responder adecuadamente en estas situaciones y la buena voluntad nunca puede suplir a la formación especializada y al entrenamiento. Los voluntarios, no solo no pueden prestar la ayuda necesaria, sino que se sufren trastornos psicológicos como consecuencia del impacto afectivo, así lo confirman los estudios publicados por la revista del Colegio Oficial de Psicólogos (Papeles del Psicólogo, Nº 68,1997).

            Uno de los principales problemas que existen en la intervención en desastres es que no se cuenta con una técnica específica para abordar psicoterapéuticamente estas situaciones, con lo que los psicólogos que acuden intentan prestar apoyo a los afectados, para ayudarlos a “sobrellevar” la situación. Por otra parte tampoco se cuenta con articulaciones teóricas que expliquen que ocurre en el psiquismo de una persona que es afectada por un desastre, lo que solemos encontrar está basado solo y exclusivamente en el concepto de stress post-traumático, que no es suficiente para explicar la afectación de estas situaciones.

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            En el Instituto de Psicoterapia Psicoanalítica de Sevilla, tras varios años enseñando y aplicando técnicas de Terapia Breve de Urgencia y con la experiencia acumulada de intervención en crisis y emergencias, decidimos crear una Unidad de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres, la Unidad Isis. Para preparar este proyecto comenzamos por estudiar las investigaciones que se habían realizado sobre los efectos de los desastres en los sujetos y las técnicas que se habían utilizado. Tras tres años de trabajo, contábamos ya con unas bases teóricas sobre el impacto del desastres que hacían posible empezar a pensar en desarrollar una técnica específica para abordar este tipo de situaciones.


Según los datos e investigaciones estudiadas pudimos comprobar que en una situación de desastres se producen tres posibles reacciones:

                a)      Colapso narcisistico
                a.       Trastorno psicosomático
                b.      Depresión esencial
                c.       Descontrol de impulsos (acting)

                b)      Duelo (normal o con evolución a duelo patológico)
                 a.       Apatía, tristeza vital y angustia
                 b.      Culpa (paranoide o depresiva)  
                 c.       Ideas de muerte

                c)      Desorganización psíquica
                 a.       Trastornos neuróticos 
                 b.      Trastornos psicóticos

Tras saber que es lo que tenemos que evitar que se produzca en los sujetos, la cuestión radicaba en diseñar una técnica que, en un plazo muy breve de tiempo, permitiese poder evitar el daño psíquico en una situación que afectaba a un cierta cantidad de sujetos, al mismo tiempo. El principal problema radicaba en como poder conseguir que las personas afectadas pudiesen elaborar el impacto del evento, mediante la elaboración del mismo y evitando la negación, sin que al aplicar la técnica sobre ellos incrementásemos el nivel de angustia, agravando el cuadro.

Para ello recurrimos a una técnica especifica que ya habíamos desarrollado con anterioridad para el abordaje de los trastornos psicosomáticos, la Focalización Antagónica (Javier Rodríguez y Pilar Tavora ,1999), y procedimos a adecuarla al abordaje de los trastornos provocados por emergencias y desastres. La principal característica de esta técnica es que se trabaja de forma focalizada sobre un foco ansiogeno o de conflicto y un foco ansiolítico o contenedor y el abordaje se realiza basándose en la planificación estratégica, seguiremos las etapas de planificación estratégica tal y como las expone Kesselman (1977) y especificaremos cómo se desarrollarían estas  en el abordaje de los efectos psicológicos que se producen en los desastres, según el modelo que nosotros proponemos:


   1)      Etapa logística
    a.       Evaluación del impacto     
    b.      Exploración de la curva vital

        2)      Etapa estratégica
F I Contención inicial
F II Exploración de focos de contención
F III Elaboración del duelo
F IV Fortalecimiento de la identidad
F V Bajar la angustia

     3)      Etapa Táctica
F I Terapeuta presente y activo
F II Estudio de las oscilaciones vitales
F III Trabajar la idealización de los objetos perdidos y la culpa
F IV Vinculo transferencial divalente, favoreciendo la idealización
F V Técnica catártica

    4)      Etapa Técnica
F I Intervenciones didácticas y vinculación afectiva fusional
F II Interrogación semidirectiva
F III Elaborar la culpa y la rabia, buscar la integración de objeto total
F IV Fortalecimiento yoico y de áreas del yo libres de conflicto
  F V Hacer narrar de forma repetitiva y con detalles el hecho traumático.


Organigrama-GIPSE
LA VIDA ES BELLA

Nos muestra las atrocidades que el holocausto trajo consigo, y nos relata la historia de una Familia, comandada por Guido, que para su desventura tiene ascendencia Judia, lo cual lo convertía a el y a su familia en una situación poco favorable frente al putrido pensamiento nazi, Guido nos muestra la fortaleza de un padre, para enfrentarse a la terrible condena de ser llevado el y su familia a las cámaras de Gas, pero tambien nos enseña ese impetu que tiene de no querer ver sufrir a su hijo, si que se de cuenta de la triste realidad que los espera, ideando le cuentos para que considere que el futuro será diferente, mucho tiempo pasó para que esa realidad cambie, si no es por un buen amigo suyo, medico, que comandaba las filas nazis quien le ayudo a no ser sacrificados con el pretexto que ese pensamiento exigía  aunque la historia no tiene un final emotiva mente Feliz por la muerte de guido, nos enseña no solo una, si no millones de historias entrelazadas de personas que sufrieron en el azote de esa insensata guerra.

http://licom.6te.net/organigrama.html

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